Compromete Claudia Sheinbaum apoyos económicos para fortalecer trabajo de artesanas

Jesús Saavedra

Chilpancingo, Gro. 25 de agosto (PlanB).- La presidenta, Claudia Sheinbaum Pardo aseveró que como primera presidenta que gobierna México tiene la obligación de “mirar a todo el pueblo, pero en especial a las mujeres de nuestro país, a las campesinas, trabajadores, jóvenes, mayores; pero sobre todo me obliga a mirar a las mujeres indígenas, a las que durante siglos fueron las más invisibles, las más excluidas, las más olvidadas, eso quedó en el pasado, eso ya no, hoy las mujeres indígenas son las más reconocidas de nuestro país”.

Este domingo la presidenta concluyó su visita de tres días a Guerrero con una asamblea con mujeres artesanas amuzgas en la Unidad Deportiva de Xochistlahuaca en la Costa Chica de nuestra entidad.Claudia Sheinbaum Pardo explicó que antes de ese acto, junto con la gobernadora asistieron a un módulo de inscripción en Ometepec de la pensión para mujeres mayores de 60 a 64 años “las mujeres mexicanas hemos hecho un trabajo que muchas veces no es reconocido; cuidamos de los niños, estamos pendientes de la casa, cuidamos a la familia, al marido y llegamos a los 60 años, nadie reconoce ese trabajo” y que se comprometió a entregar un apoyo como reconocimiento a ese trabajo.

Aseveró que en México “es tiempo de mujeres” y que a las mujeres que se encontró en el módulo y les platicó que hace 55 años visitó esta zona de los pueblos Amuzgos de Guerrero y Oaxaca para comprar huipiles que utiliza su mamá y mostró un huipil que le compró su familia de pequeña, “el amor por ustedes, por las mujeres artesanas, indígenas me viene de pequeña, que siempre tuvo mi mamá y que nos inculcó”.La presidenta recordó que la cuarta transformación inició en 2018 con Andrés Manuel López Obrador “somos parte de la lucha social por la justicia en nuestro país; desde que él llegó a la presidencia tuvo una visión: que la grandeza cultural de México no viene de otro lado, viene del origen, de aquí, de las culturas originarias han construido nuestra manera de pensar, no solo de quienes vienen de los pueblos originarios, es parte de lo que somos, de lo que es México, quien niegue ese pasado, está negando su propia historia”.

Aseveró que la cuarta transformación “tiene un pensamiento que llamamos el humanismo mexicano y tiene dos pilares: un pilar que es la grandeza cultural de México, los pueblos indígenas, afrodescendientes, la cultura, el amor por la tierra, el amor por la familia, la solidaridad, la propiedad comunal, los valores, la comida, todo lo que somos los mexicanos y el otro pilar es la historia desde la Independencia de México, desde nuestros padres de la patria”.

Consideró que “no podemos negar nunca nuestra raíz, la raíz a la que pertenecemos todos los mexicanos; si una persona se hace mexicano mañana, tiene la obligación de reconocer el origen y la grandeza cultural de México que es la de los pueblos indígenas” y que por eso el gobierno que encabeza dedicó el año a las mujeres indígenas.Y señaló que el crédito que podrán recibir las artesanas del gobierno federal servirá para capitalizar su trabajo y su comercialización, “queremos que puedan vivir de su trabajo, es conservación de una tradición y bienestar para sus familias”.

Añadió que no se imaginaba regresar a esta zona de Guerrero más de 50 años después como presidenta y dio lectura a un texto que redactó “venimos a honrar a quienes con sus manos, con su corazón y con su sabiduría milenaria han tejido no solo huipiles, sino identidad, memoria, magia y resistencia: las mujeres artesanas del pueblo Amuzgo”.

Sheinbaum Pardo dijo que los huipiles que se confeccionan ahí “son considerados entre los más hermosos de la nación y no es una exageración, son piezas únicas que guardan la historia de un pueblo que nunca se ha rendido, que ha resistido, cada hilo que tejen, llevan siglos de conocimiento transmitido de generación en generación a través de su telar de cintura, un lenguaje que no se escribe en libros, pero que se plasma en tela y que se lleva con orgullo en el cuerpo”.

Agregó que los huipiles son más que prendas “son códices que no se escriben con tinta, sino con hilos de colores, que guardan la sabiduría de las abuelas, la fortaleza de las madres y los sueños de las hijas; cada figura, cada símbolo, es un pedazo de tiempo que resiste, es un lenguaje que dice: aquí estamos, somos creativas, resistentes, alegres y fuertes”.

Subrayó que como primera presidenta del país “me obliga a mirar a todo el pueblo, pero en especial a las mujeres de nuestro país, a las campesinas, trabajadores, jóvenes, mayores; pero sobre todo me obliga a mirar a las mujeres indígenas, a las que durante siglos fueron las más invisibles, las más excluidas, las más olvidadas, eso quedó en el pasado, eso ya no, hoy las mujeres indígenas son las más reconocidas de nuestro país”.

Que por ello su gobierno le rinde a las mujeres indígenas “que no han permitido que la raíz de nuestra cultura se quiebre, que transmiten la lengua de generación en generación, para reconocerles, admirarlas y trabajar juntas para garantizar su participación, su cultura y apoyarles para que se siga preservando su lengua”.Dijo que para los pueblos originarios “los caminos que antes se cerraron, hoy los abrimos; las puertas que se les negaron, hoy las abrimos; abrimos las puertas de la prosperidad, del reconocimiento y de la dignidad.

Porque un país que no reconoce a sus pueblos y a sus mujeres indígenas no puede llamarse justo”.Precisó que el objetivo es que los huipiles que elaboran no recorran solo las calles de Guerrero, de Oaxaca, “sino las plazas de todo el país, los mercados y el mundo entero, por ello acompañamos programas, a dar créditos a la palabra y puedan vivir con bienestar, sin trámites, sin intermediarios, sin condiciones injustas, confiando en ustedes, porque la palabra de una mujer indígena vale más que cualquier firma o contrato”.

Consideró que se trata de justicia “para quienes han trabajado siempre, quienes han levantado a sus familias con esfuerzo silencioso, para quienes no tuvieron acceso a un banco, pero que sostienen a todo un pueblo con su trabajo”.En el acto la directora del Instituto Nacional de la Economía Social, Catalina Monreal Pérez aseveró que están “trabajando para lograr que el desarrollo sea desde la base, desde la organización social, con arraigo comunitario, preservando la cultura, las artes y tradiciones, con la participación colectiva y lograr la prosperidad compartida; objetivo crear cooperativas de comercialización en las que participen mujeres artesanas, tejedoras”.

La directora de Financiera del Bienestar, Rocío Mejía Flores indicó que se va a generar un esquema de comercialización de artesanías a precios justos y que habrá un crédito de 30 mil pesos sin taza de interés y pagos a largo plazo, con 11 mil solicitudes y se han pagado a 6 mil mujeres créditos en la zona Amuzga de Guerrero y Oaxaca “la meta es entregar este año 500 millones de pesos en créditos”.

La artesana Amuzga, Amancia Merino Valtierra dijo que esos apoyos del gobierno federal representan una “gran oportunidad, para nuestras familias y comunidades a través de estas piezas que llevan la historia, la cultura e identidad de nuestros pueblos.

El Plan de Justicia coloca al centro la participación de las mujeres, de las artesanas en el camino de construir el bienestar común”.En el templete acompañaron a la presidenta, las artesanas, Kenia López Lorenzo, Amancia Merino Valtierra y Gloria Santana Guerrero; la secretaria del Bienestar, Ariadna Montiel Reyes; el secretario de Infraestructura, Jesús Esteva Medina; el director del Fonatur, Sebastián Ramírez Mendoza; el director del Instituto de los Pueblos Indígenas, Adelfo Regino Montes; el coordinador de programas del Bienestar, Carlos Torres Rosas; la alcaldesa de Xochistlahuaca, María Rojas Pineda; la subsecretaria de Cultura, Marina Núñez Vespaloba.

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