Jesús Saavedra
Chilpancingo, Gro., 30 de noviembre (PlanB). -La exalcaldesa de Chilpancingo, Norma Otilia Hernández Martínez, afirmó que la reunión que sostuvo con un presunto jefe criminal fue pactado con intermediarios y que era con policías comunitarios, “fue para buscar la paz, dialogar no es pactar” y que decidió escribir un libro para “limpiar mi imagen”.
Este domingo Hernández Martínez presentó en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara “La trampa perfecta”, que se trata de su versión del encuentro que sostuvo en junio del 2022 con Celso Ortega Jiménez a quien las autoridades identifican como el jefe del grupo criminal Los Ardillos.
Consideró que después de que se difundiera el video de ese encuentro se le responsabilizó de la violencia en Chilpancingo “me callé, por una cosa porque estaba un video y tenía todo en contra” y que por ello decidió escribir ese libro para “limpiar mi imagen, para ayudar, para buscar las herramientas y solucionar un problema que vive mi estado, que vive mi capital” señaló la política de Morena en llanto.
Hernández Martínez hizo una reseña de su vida y de su activismo político en el PRD y recordó que lo hizo con Alejandro Arcos Catalán, a quien como alcalde el año pasado lo decapitaron, “él se queda en el PRD y yo me voy a Morena, fuimos adversarios, pero siempre fuimos respetuosos porque sabíamos hacer de la buena política”.
Justificó que en aquel momento no habló más del tema “callé porque tuve miedo, era un miedo tan grande que me atravesaba la piel y me asfixiaba cada vez que pensaba en mi familia, en mi gente, en mi ciudad; callé porque aún cuando me quemaban las ganas de gritar mi verdad, sabía que cada palabra podría ser usada como un arma en mi contra; me ahogué en el silencio, porque entendí que en Guerrero y particularmente en Chilpancingo la verdad no siempre libera, a veces condena, a veces mata”.
Afirmó que Chilpancingo “es una ciudad sitiada por intereses criminales y políticos que nos roban la paz, nos dejamos someter por el miedo que nos convierte en espectadores del dolor ajeno” y que el libro buscar romper círculos de silencio.
Del encuentro con Celso Ortega, afirmó que ella como alcaldesa se reunió con “unos (policías) comunitarios” y que el video se había “tergiversado” que lo editaron y había una tercera persona, que ahora se ha filtrado sería el sacerdote, Antonio Salgado Bravo “lo cortaron, quitaron a una persona que estaba ahí” y confirmó que se trata del sacerdote al que no quiso identificar por “su nombre, por su seguridad”.
Dijo que en el libro tiene el contexto de la reunión, de los interlocutores y de con quién acudió después de ese encuentro y que le ofrecieron una casa fuera de Guerrero y que se llevara a su familia “entendí que era una trampa (para) que me fuera de Guerrero”.
Justificó que el video es una “trampa, si hubiese tenido un pacto con la delincuencia no hubiese salido ese video” y que lo filtraron a mitad de su gobierno “nunca hubo una extorsión” para evitar que saliera ese video, “había intermediarios en el buen sentido de quienes me llevaron ahí y fue por la paz” y que el video buscaba “destruirme totalmente”.
Norma Otilia Hernández indicó que tiene más de 2 años que no le han informado de la FGR el estado que guardan las investigaciones del caso.
Añadió que no “es hija de políticos o heredera de ningún cargo, lo luché, lo conquisté desde el activismo” y que rompió “el equilibrio de lo que están acostumbrados, llegué por una causa y era dar lo mejor de mí para servir a mi pueblo; sigo en el activismo donde me siento viva, esto que ha sucedido me ha dado más causas para seguir luchando”.
El periodista, J. Jesús Lemus escribió el prólogo de la exalcaldesa de esta capital y dijo que en México “parece que siempre hay un eslabón débil en esta cadena de negociaciones políticas, de apariencias políticas que donde tenemos que hablar innegablemente de la existencia del crimen organizado en estas relaciones del estado con la sociedad” y que ese eslabón más débil son los alcaldes.
Sostuvo que el libro es “un testimonio sumamente valiente, fue un deleite escribir el prólogo y escribir sobre la criminalidad que se intenta meter en la vida criminal, es uno de los testimonios más fuertes y más poderosos que me he encontrado”.