«Quedar en silla de ruedas»…

Por Francisca Meza Carranza* 

——————-

Utilizar una silla de ruedas es, la mayoría de las veces, una situación muy fuerte y personal, no solo físicamente, sino en todos los aspectos de la vida, principalmente si se trata de una incapacidad o una discapacidad adquirida, sea permanente o no. Lo es para el usuario y para las personas cercanas.

De manera reciente, en declaraciones plasmadas en notas periodísticas, el expriísta y exemecista Mario Moreno Arcos y el dirigente estatal de Morena, Jacinto González Varona, intercambiaron señalamientos en los que se refirieron a estar “en silla de ruedas” de forma despectiva, como si fuera lo peor.

Inicialmente, en una declaración desafortunada, Mario Moreno expresó que “Morena quedaría en silla de ruedas” si sus dirigentes sacaran a quienes militaron en otros partidos (Primer Plano/25 de enero).

En respuesta, aún más desafortunada, González Varona dijo darle la razón porque “Morena se puede quedar en silla de ruedas si llegan personajes como él”, (Primer Plano/26 de enero).

En el afán de menospreciarse ambos actores, que por cierto han tenido un desempeño nada brillante en su carrera política, utilizan el hecho de estar en silla de ruedas de manera peyorativa.

Sus declaraciones, carentes de un discurso político de altura, denotan ignorancia y poca empatía o interés hacia un sector de la población que utiliza una silla como parte de su día a día, quizá como una extensión de su cuerpo para poder desplazarse, y nadie, más que los usuarios de una, saben cómo es.

Tal vez podría considerarse un punto de vista exagerado o sensible, pero como usuaria de silla de ruedas considero que hay situaciones o discursos que no se deben dejar de lado, principalmente cuando vienen de actores políticos o “representantes populares” que, se supone, buscan sus cargos para trabajar por los demás.

En este caso, Mario Moreno y Jacinto González denostan “quedar en silla de ruedas” en la coyuntura electoral, en busca de un nuevo hueso. 

Tras haber retomado el camino, esta vez en silla de ruedas, he conocido a usuarios que al vivir una situación que los dejó con movilidad reducida les ha costado años, literalmente años, salir del impacto físico, emocional y social que eso significa. No es cualquier cosa como para que lo rebajen a un burdo discurso político.

He conocido a personas que para mí son un gran ejemplo de superación. Usuarios de silla de ruedas verdaderamente brillantes, en el deporte, en el canto, en la psicología, la docencia y en la propia instrucción del manejo de la silla.

Se debe dejar de normalizar la violencia verbal hacia el sector con discapacidad, la minoría más grande de la población. Se deben dejar de utilizar las discapacidades como ofensa, pues si una persona dentro de la “normalidad” impuesta por la sociedad aplica el 100 por ciento de su esfuerzo para lograr algo, a nosotros nos cuesta el 200, y lo hacemos. En algunos casos mejor que muchos.

*Francisca Meza es comunicóloga, reportera con discapacidad y fundadora de Plan B Guerrero.

Síguenos en redes sociales:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Facebook
Twitter
Instagram