Jesús Saavedra
Chilpancingo, Gro., 29 de marzo (PlanB).- Este Domingo de Ramos que marca el inicio de la Semana Santa, el obispo de la diócesis Chilpancingo-Chilapa, José de Jesús González Hernández pidió a los feligreses católicos a reflexionar por la pasión que vivió Jesucristo que termino siendo crucificado por un “juicio injusto, pidamos por los inocentes que mueren injustamente, que por la muerte de los inocentes nos traiga paz, que no quede estéril la muerte de los inocentes”.
Este domingo miles de feligreses realizaron la procesión de Domingo de Ramos que inició desde Unidos por Guerrero y culminó en la Plaza Cívica de esta capital en donde el obispo encabezó una ceremonia eclesiástica y bendijo palmas que llevaban la mayoría de los asistentes.
El Domingo de Ramos es una fecha especial para los feligreses católicos, pues simboliza la “entrada triunfal de Jesús a Jerusalén, donde es proclamado Rey y Salvador, hay que vivir con profundidad estos días Santos, disponiendo el corazón para acompañar a Cristo en su pasión, muerte y resurrección. Que este inicio de la Semana Santa fortalezca nuestra fe y nos impulse a seguir a Jesús con amor y esperanza”, señaló el obispo.
González Hernández indicó en su homilía que con esta fecha de Domingo de Ramos se abre la Semana Santa “hay tres días de la Pascual del Señor, el viernes su pasión, su muerte, su sepultura; el sábado su sepultura y el domingo su resurrección eso es el misterio Pascual, Jesús que es nuestra Pascua”.
Aseveró que esa “pasión del Señor nos enseña cómo nosotros debemos caminar en esta vida con humildad ante lo demás; si él siendo Dios y siendo rico se hizo tan pobre que murió en una cruz, nosotros ni somos así ricos, ni somos tan poderosos como para izar a los demás, nosotros más bien ver en cada uno de nuestros hermanos que son mejores que nosotros, ver en ellos la grandeza de Dios y nosotros humildad ante ellos, ese es el mensaje”.
Recordó que a Jesús se le realizó un “juicio injusto, muere un inocente, el evangelista dice que así tenía que ser para que se cumplieran las escrituras, que él tenía que padecer en manos de los Judíos, que iba a sufrir, que iba a morir en la cruz, pero que al tercer día resucitaría”.
Señaló que eso debe invitar a reflexionar a los feligreses católicos “por tantos juicios injustos, donde el culpable anda libre y el inocente está encarcelado; sale en la libertad el criminal y queda el inocente y muere como Cristo en la cruz”.
El obispo sostuvo que con la muerte de Cristo “nos trae salud, libertad, alegría, la paz, la hermandad, la fraternidad, así pidamos por los inocentes que mueren injustamente, que por la muerte de los inocentes nos traiga paz, que no quede estéril la muerte de los inocentes, que traigan frutos, eso pidamos en esta Semana Santa, que los inocentes que mueren traigan frutos para el mundo, para la humanidad, de conversión para todos aquellos que provocan sus muertes, de conversión para nosotros mismos de que no deseemos a nadie la muerte, sino la vida”.
José de Jesús González Hernández pidió “por la paz en el mundo entero, allá en la tierra de Jesús, de María y Los Apóstoles para que haya una paz verdadera y también en nuestros territorios, en nuestras familias, en nuestros corazones”, añadió.