Analizan expertos de la UNAM y UAGro comportamiento del suelo tras sismo en la Costa Chica

Jesús Saavedra

Chilpancingo, Gro., 06 de abril (PlanB).- Investigadores y estudiantes de las UNAM, de la Universidad Autónoma de Guerrero, de Baja California y una empresa privada realizaron un estudio de sueño, de sismicidad y de construcción en el municipio de San Marcos con el objetivo proponer un reglamento nacional en diseño sísmico y la modificación de sistemas constructivos de vivienda en el país.

Esto ocurre a tres meses de un fuerte sismo de 6.5 grados que sacudió está región de la Costa Chica y que dejó como saldo centenares de viviendas, inmuebles públicos y religiosos dañados en San Marcos.

Esta investigación se realizó en la cabecera municipal de San Marcos del 31 de marzo al 2 de abril, durante este periodo vacacional de Semana Santa, y tendrá como resultado el otorgar a la autoridad local un diagnóstico, pero además estrechar un acercamiento de instituciones sin fines de lucro con la comunidad, para proponer sistemas constructivos integrando modificaciones a las construcciones habituales con la intención de reforzar más sus viviendas, informó Mario González Duran, investigador del programa Educativo de Ingeniería Civil, de la Universidad Autónoma de Baja California (UABC).

Además de la UABC, participaron en este trabajo integrantes del área de Ingeniería de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM); la Sociedad Mexicana de Ingeniería Sísmica A.C. (SMIS), la empresa Dampo Sytems y la Universidad Autónoma de Guerrero (UAGro) con la Faltad de Ingeniería y la escuela de Ingeniería en Edificación y Administración de Obras, ubicada en el campus Zumpango.

González Durán explicó que el trabajo consistió en una jornada de levantamiento general del centro hacia la periferia de San Marcos, con tres actividades: la primera tener un ortomosaico de la ciudad ( imagen aérea de alta resolución, georreferenciada y corregida geométricamente, que combina múltiples fotografías tomadas por drones o satélites para mostrar una vista detallada y precisa de un área urbana), “tener imágenes de una aproximación de 10×10 cm de pixeles, la finalidad es que con Inteligencia Artificial (IA) podamos identificar el tipo de edificación”.

Mencionó que una siguiente etapa es medir vibración en el suelo, para identificar el tipo de suelo que hay en San Marcos y una tercera etapa, que es un levantamiento general de las edificaciones, vivienda, comercio, bodegas, escuelas, hospitales.

“Nos comprometimos con la autoridad municipal a entregar un reporte, después de analizar datos, pero esto es un inicio de una colaboración que queremos establecer con la comunidad; acercarnos para ver sistemas constructivos con los que ya están acostumbrados hacer, pero hacer una pequeña modificación para reforzar sus viviendas”, añadió.

Destacó que para esta iniciativa participaron con el apoyo de la UABC y recursos propios “porque además somos guerrerenses. Lo acompañan del área de Ingeniería, Thalia Isabel Hernández Sánchez, la arquitecta Daniela Ortega Medrano y los alumnos, Joel de Dios Murcia y Jorge Luis Guerrero.

Para desarrollar esta investigación los universitarios utilizaron un acelerómetro marca kilometrix con sensor, una grabadora computadora, dos drones y la colecta la hacemos con celulares.

Añadió que estos son ejercicios que se deben seguir replicando en el país, “este ejercicio como una semilla para que la metodología que podamos depurar y las podamos replicar en ciudades con mayor densidad de población”.

Por su parte, el presidente de la Sociedad Mexicana de Ingeniería Sísmica delegación Guerrero, J. Jesús Santos Bautista, presidente de la Sociedad Mexicana de Ingeniería Sísmica delegación Guerrero, dijo todos los sismos se estudian, y en particular, el ocurrido en San Marcos, con más de 7 mil réplicas, les permitirá conocer el comportamiento que se identifica a otros similares, “lo que se pretende aquí es obtener estudiar porque se presentaron estos daños, con la vulnerabilidad propia de la edificación, esta información va servir para otros medios, inclusive para el mejoramiento de reglamentos de construcción, porque no hay más que un laboratorio natural que ir a lugar”.

De la misma institución guerrerense, Cristian Hernández Ruiz, destacó que este tipo de prácticas es muy importante, con fines académicos para tener información que puedan ayudar a construir variantes de técnicas de rehabilitación, como pueden reforzar después del sismo las habitaciones.

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