Bernardo Torres Morales
Chilpancingo, Gro., 19 de mayo (PlanB).- Una caravana de Organizaciones no gubernamentales llegó este martes a la localidad de Alcozacán con ayuda humanitaria para los desplazados por la violencia del Municipio de Chilapa de Álvarez.
La caravana de al menos seis vehículos cargados con víveres o productos de primera necesidad fue encabezada por el Centro de Atención a Víctimas de la Violencia «Minerva Bello.
En ella también acompañaron miembros del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), y personal de la Comisión Estatal de Búsqueda de Personas Desaparecidas (CEBP).
El convoy partió de Chilpancingo pasadas las 09:00 de la mañana y arribaron a la comunidad alrededor del mediodía, con alimentos, ropa, productos de higiene personal y juguetes para los niños.
Y es que a pesar de lo informado por autoridades sobre el retorno de los desplazados a sus localidades, en Alcozacán permanecen más de 100 personas albergadas en la capilla.
La mayoría son originarios de las comunidades de Tula y Acahuehutepec, familias que perdieron todas sus pertenencias y patrimonio al ser incendiadas sus viviendas.
De acuerdo con el promotor del CIPOG-EZ, Sixto Mendoza, durante estos 15 días las familias han padecido problemas alimentarios, puesto que en Alcozacán las tiendas no dan abasto para atender a los desplazados.
Las despensas que han enviado los Gobiernos Federal y Estatal, señala que no son suficientes, pues las necesidades de las familias son superiores al apoyo gubernamental.
Considera que las despensas es una ayuda importante para las familias, sin embargo no son una solución definitiva, puesto que lo que se requiere es seguridad y que se contrarreste al grupo criminal que los asedia.
La recaudación de ayuda fue convocada por el padre José Filiberto Velázquez Florencio, sacerdote que se encuentra también desplazado por amenazas de grupos criminales, quien desde el exilio coordinó la entrega de ayuda.