Bernardo Torres Morales
Ejido Guajes de Ayala, Gro., 29 de diciembre (PlanB).- El asedio del grupo criminal la Familia Michoacana ha dejado a por lo menos siete pueblos del municipio de Coyuca de Catalán, en la zona de la Sierra, sin ningún servicio, educación salud, electricidad y caminos.
Este cerco ha provocado carencias, en todos los sentidos, en las comunidades de Guajes de Ayala, El Pescado, Hacienda de Dolores, Los Órganos, El Saibal, La Sierrita, Los Gachupines y La Saiba María.
En un recorrido por la zona se pudo constatar que las siete localidades no tienen clases en ningún nivel, preescolar, primaria y telesecundaria. Los telebachilleratos ni siquiera existen.


Después del ataque del 15 de octubre los maestros se fueron y ya no regresaron; en sus últimas letras escritas en los pizarrones dejaron indicaciones para continuar al menos leyendo sus libros.
Para este tiempo ya las escuelas lucen desoladas, las butacas se están apolillando y los libros corren con la misma suerte, que exhiben el abandono educativo en esta zona de la sierra.
Hace 2 años pidieron servicios de salud a las autoridades estatales y respondieron enviando una ambulancia y unas bolsas con medicamentos estrictamente para la gastritis, fue todo.


Para la localidad ese «buen gesto» fue una burla, porque no hay quien opere la ambulancia, no está equipada con lo necesario para un traslado, y ni siquiera hay gasolina para su movilidad.
El Centro de Salud está en completo abandono, no hay médico, y las medicinas–lo poco que había–caducó o se echó a perder por las lluvias y la humedad.
Un piquete de alacrán o una fractura resulta fatal para cualquier habitante, o se curan con medicinas tradicionales o transitar al menos 7 horas para llegar a Tecpan de Galeana.


Las carreteras son uno de los peores obstáculos para llegar a las comunidades, lo que dificulta que los productos básicos lleguen a sus destinos.
Los pobladores deben gastar mucho para llevar los productos de la canasta básica hasta sus hogares, lo que triplica el precio en el que se adquieren de manera normal.
La respuesta del gobierno ha sido, en los últimos llamados, la negativa, no reconoce el problema, aseguran que hay seguridad en la zona, mientras le realidad se las mostramos en las imágenes.

