Bernardo Torres Morales
Chilpancingo, Gro., 17 de agosto (PlanB).- Elementos del Ejército y de la Policía del Estado reinstalaron la base de operaciones en poblados de la Sierra de Chilpancingo, de donde más de 100 familias se desplazaron por temor a ataques de la delincuencia organizada.
El miércoles pasado, la base de operaciones que se encontraba en el Rincón de Alcaparroza se retiró sin previo aviso, lo que encendió las alarmas entre la población que al verse desprotegida y en la indefensión se desplazaron a El Ocotito.
Del Rincón de Alcaparrosa huyeron aproximadamente 60 familias, algunas se refugiaron en el poblado más próximo que es Coacoyulillo. También de la localidad de Agua Hernández unas 40 familias dejaron sus hogares para buscar seguridad en El Ocotito.
Comisarios de estas y otras localidades se manifestaron en Ocotito, donde exigieron al gobierno del estado el restablecimiento de la vigilancia en esos poblados y sus alrededores.
Desde hace aproximadamente un mes las comunidades de esa región de la sierra han padecido ataques armados y con explosivos lanzados desde drones, presuntamente perpetrados por el grupo criminal Los Tlacos o Cártel de la Sierra.
En uno de esos ataques fue asesinado el excomisario de la localidad de Agua Hernández, por personas que presuntamente bajaron de San Vicente ordenados por Los Tlacos.
A partir de entonces, al menos 10 comunidades han quedado en medio de la confrontación entre Tlacos y Ardillos, por lo que exigen seguridad de manera permanente en la zona y en los caminos que conducen al Ocotito, a donde acuden a realizar sus compras de manera diaria.
Ante el amago de los comisarios, el sábado pasado elementos de la Policía Estatal y Ejército se despegaron nuevamente en este eje carretero desde El Ocotito, Tlahuizapa, Coacoyulillo, Carrizal de Pinzón, Rincón de Alcaparrosa y Agua Hernández.
Sin embargo, las más de 100 familias que se desplazaron no han regresado a sus hogares hasta que se les garantice que la presencia policiaca será permanente.