Bernardo Torres Morales
Chilpancingo, Gro., 08 de jun (PlanB).-Elementos de la Policía de la Ciudad de México impidieron el paso al convoy de autobuses en el que se trasladaban alumnos de la Normal Rural de Ayotzinapa y padres y madres de los 43 normalistas desaparecidos.
A la altura de la caseta de Tlalpan, los uniformados con equipo antimotines les cerraron el paso, y los mantuvieron retenidos durante al menos dos horas.
Fue hasta que los estudiantes permitieron que las unidades fueran revisadas por las autoridades que les permitieron avanzar al centro de la Ciudad donde llevarán a cabo movilizaciones junto con los padres y madres.
Durante la revisión de las unidades les fueron decomisados decenas de artefactos explosivos de fabricación casera que posiblemente utilizarían en sus movilizaciones.
En el Centro de la Ciudad, los maestros de la CETEG intentaron acudir en respaldo a los normalistas retenidos, pero de igual forma la Policía les cerró el paso, atravesando unidades sobre las avenidas.
Los maestros acusaron al gobierno de Clara Brugada de estar violentando los derechos de los estudiantes y el magisterio a la libre manifestación con estas acciones «represivas».
Los estudiantes, padres y madres se movilizarán previo al Mundial del Futbol, en exigencia de una reunión con la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum Pardo.
Se prevé que se unan en una sola manifestación en los alrededores del Estadio «Banorte» al magisterio del CNTE, colectivos de madres buscadoras, entre otras organizaciones.
En un comunicado, la Secretaría de Gobernación informó que la revisión a los autobuses se dio en respuesta a una denuncia ciudadana en la que se informó que había explosivos, «por seguridad de todos». Indicó que los autobuses se van a librar poco a poco.
La Segob indicó que está a favor de la manifestación pacífica, pero que no se debe poner en riesgo a la población con el uso de artefactos explosivos, de los que seguro que se encontraron 59 en una caja al interior de uno de los vehículos.