Francisca Meza Carranza
Chilpancingo, Gro., 08 de marzo (PlanB). – La constancia y disciplina de Miriam Rosado la llevaron a ganar el primer lugar de la competencia de fisicoculturismo Mr. México en la categoría Wellness principiantes en 2025, un logro que la hace sentirse plena porque fue de la mano con explorar su feminidad, sentirse dueña de su cuerpo y fortalecer su salud mental. Esto, dijo, le ha ayudado a afrontar críticas, las más crueles provenientes de hombres.
Hace ocho años, gracias a la invitación de un amigo, se involucró en el mundo del ejercicio, comparte con Plan B Guerrero, inicialmente de manera recreativa, pues requería recobrar la salud mental tras una relación violenta con el padre de su hija, inseguridades y tener que trabajar mucho.
Así comenzó a entrenar, a entender cómo funciona el cuerpo y a conocer a personas que, al ver su determinación la animaban a prepararse para competir, sin embargo, no le era viable por el costo que representa, no solo en términos económicos, sino también en tiempo, esfuerzo y mentalmente, además de su labor como mamá.
Hace tres años las condiciones cambiaron al quedarse desempleada, pues comenzó a entrenar duro, capacitarse, tomar cursos y seminarios que además de su propio aprendizaje le permitieron comenzar a dar entrenamientos y capacitaciones personalizadas.
Dijo que animarse a competir le permitió explorar su feminidad porque implicaba mostrarse, desprenderse de prejuicios y comenzar a adueñarse de su cuerpo, lo cual fue complicado porque a la par se tenía que cuidar de no ser cosificada, sexualizada y no dar “malas impresiones” en el ámbito laboral, como comunicadora.


En 2024 la acapulqueña logró colocarse en el Top 10 Wellness novatas del 72 Mr. Clásico Mr. México CDMX; obtuvo el sexto lugar Wellness Novata Campeonato Nacional Oaxtepec, Morelos; el primer lugar Wellness novatas Copa Guerrerense Taxco y el primero también del Gran Prix Acapulco y, en 2025, el segundo lugar de la misma competencia.
Para su concurso más reciente, en el que se coronó campeona nacional en su categoría, requirió terapia psicológica porque necesitaba estar bien mentalmente ante una nueva exposición de su cuerpo, en lo que la ayudó la terapia con enfoque feminista.
“Veo que mi cuerpo es la extensión de mi mente, de cómo yo quiero proyectarlo y a la vez que iba mostrando en redes sociales me encontré con otras chicas y me parece que ha sido también como un recurso para comunicar a otras mujeres que más allá de cómo nos veamos debemos de sentirnos dueñas de nuestro cuerpo y sentirnos plenas y también hacer uso de nuestra femineidad, y que si el mundo nos cosifica o nos sexualiza son los ojos que te ven, pero tú eres dueña de tu cuerpo”, puntualizó.
Actualmente, luego de tres años de entrenamiento intensivo, Miriam está fuera de temporada porque, destaca, el cuerpo también requiere descansar. Su principal ocupación es en el área de Comunicación Social del gobierno de Acapulco y ser madre de una persona adolescente, sin dejar el trabajo físico, ya que da asesorías presenciales, semipresenciales y en línea sobre alimentación y entrenamiento, principalmente a mujeres, pues solo uno o dos hombres la han consultado.
Además, desde septiembre se ha adentrado en la creación de contenido para redes sociales como entrenadora, por lo que las críticas que ya recibía han incrementado.
«Un catálogo de comentarios horribles«

La atleta compartió que ha recibido comentarios positivos de parte de mujeres como “qué bonito cuerpo”, “qué bonita disciplina”, “yo también quiero tener esa disciplina”, pero los comentarios más crueles generalmente son de hombres.
“Las críticas más difíciles, más crueles que he tenido definitivamente no vienen de mujeres, vienen de muchos hombres, he estado checando mis estadísticas y análisis de comentarios y 99 por ciento son hombres que critican, primero, el cuerpo, que critican que lo mostremos públicamente, pero, sobre todo, que estemos tan seguras de nosotras, que lo mostremos sin prejuicios”, señaló.
Dijo que tiene un catálogo de comentarios horribles que antes sí le causaban inseguridad, pero con la terapia aprendió a que comentarios de ese tipo hablan más de la persona que lo emite que de ella.
“`Tienes cuerpo de hombre´, `tienes cara de hombre´, o uno de los comentarios que me parece muy llamativo es `pareces transgénero´ como si fuera un insulto cuando yo admiro muchísimo a las personas transgénero, porque creo que hay que tener muchísimo valor en este mundo para mostrarte tal cual eres. Son de los comentarios que más recibo, `te ves desnutrida´, `te falta carne´, tengo un catálogo de comentarios horribles”, compartió.
Indicó que lee los mensajes porque es parte de la dinámica de trabajar en redes sociales, sin embargo, antes de hacerlo se pregunta si está lista para lidiar con estos porque hay ocasiones en que está vulnerable. Dijo que ver los comentarios le da la oportunidad de visibilizar ese tipo de violencias a las que se enfrentan las mujeres que muestran su cuerpo.
“Yo lo muestro porque soy fisicoculturista, pero hay chicas que a lo mejor no compiten y se sienten súper orgullosas de que van todos los días al gimnasio o de que llevan su alimentación, de pequeños cambios que han tenido pero que les cuesta mucho y que también son válidos entonces hay que visibilizar en todos los aspectos, en todos los escenarios ese tipo de violencias”, expresó.
Dijo que cuando le comentan algo negativo ahora lejos de afectarla lo ve como una oportunidad para darse cuenta de que está pasando algo y se debe brindar atención.
Enfatizó en que no existe una guerra entre hombres y mujeres, sin embargo, está en un escenario que brinda la oportunidad para deconstruirse, como hombres y como mujeres; dijo que no se odia a los hombres sino a las prácticas machistas y los discursos patriarcales.
Agregó que cuando no se conoce un tema no se debe criticar desde los privilegios y consideró que las personas deben darse la oportunidad de saber más de lo que no conoce, sin juzgar, lo que lleva a conocer a buenas personas y situaciones, de la vida en general.


