Muerte a manos del ICE en Mineápolis provoca disturbios y protestas nacionales

Redacción

Chilpancingo, Gro., 25 de enero (PlanB).- Un ciudadano estadunidense de 37 años murió tras recibir disparos de agentes federales del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Mineápolis, hecho que detonó protestas masivas, enfrentamientos con autoridades y vigilias en varias ciudades del país, en medio de un clima de fuerte rechazo a la política migratoria del presidente Donald Trump.

La víctima fue identificada por su familia como Alex Jeffrey Pretti, enfermero de una unidad de cuidados intensivos. El Departamento de Seguridad Interior (DHS) afirmó que los agentes abatieron a un “atacante armado” que intentó agredir a fuerzas federales durante un operativo. No obstante, grabaciones difundidas en redes sociales y por agencias de noticias muestran a Pretti sometido en el suelo por varios agentes antes de que se escucharan las detonaciones.

Inicialmente, el DHS sostuvo que se trataba de un inmigrante indocumentado buscado por delitos violentos y que portaba una pistola calibre 9 milímetros. Horas después, el jefe de la policía de Mineápolis, Brian O’Hara, confirmó que el fallecido era ciudadano estadunidense y precisó que su historial policial se limitaba a infracciones de tránsito. Autoridades locales indicaron además que contaba con permiso legal para portar armas.

Imágenes difundidas por un periodista de Fox News mostraron una pistola en el asiento de un vehículo atribuido a Pretti, lo que refuerza la versión de que el arma no se encontraba en sus manos durante el forcejeo. En los videos grabados por testigos se observa al enfermero cuando se acerca a auxiliar a una mujer que cayó al suelo tras un empujón.

Minutos después, un agente lo rocía con gas, al menos siete efectivos lo rodean y lo inmovilizan, mientras sostenía un teléfono celular. Posteriormente se escuchan disparos y el cuerpo queda tendido en la vía pública, sin que se observe un arma junto a él.
Tras el tiroteo, decenas de personas increparon a los agentes federales, bloquearon calles con contenedores de basura y corearon consignas contra el ICE. Los oficiales respondieron con bastones y granadas aturdidoras para dispersar a la multitud.

El alcalde de Mineápolis, Jacob Frey, solicitó apoyo de la Guardia Nacional ante el desbordamiento de la situación y señaló que la presencia de miles de agentes federales de inmigración rebasó la capacidad de respuesta local. El gobernador de Minesota, Tim Walz, autorizó el despliegue de tropas para evitar una escalada mayor de violencia. Frey anunció además que la ciudad pedirá a un juez federal la suspensión inmediata de los operativos migratorios en el estado.

Desde la Casa Blanca, el presidente Trump criticó al gobernador y al alcalde por no “proteger” a los agentes federales y los acusó de incitar a la insurrección. Funcionarios del DHS, incluida la secretaria Kristi Noem, insistieron en que la víctima pretendía atacar a las fuerzas del orden, pese a las imágenes que contradicen esa versión.

Horas más tarde, más de mil personas se reunieron en el parque Whittier de Mineápolis para una vigilia y una marcha en memoria de Pretti. Las manifestaciones se replicaron en Washington y Nueva York, donde los asistentes exigieron la desaparición del ICE y denunciaron el uso excesivo de la fuerza.

Michael Pretti, padre del fallecido, describió a su hijo como una persona comprometida con el bienestar de los demás y afirmó que se encontraba profundamente indignado por la actuación del ICE en Mineápolis y en todo el país. El hecho ocurre dos semanas después de otro caso en el que un agente del ICE mató a tiros a la ciudadana estadunidense Renee Good, lo que incrementó la presión social y política sobre las operaciones migratorias federales.

Síguenos en redes sociales:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Facebook
Twitter
Instagram