Jesús Saavedra
Chilpancingo, Gro., 15 de mayo (PlanB).- A casi 30 años de la desaparición forzada del profesor, Gregorio Alfonso Alvarado López, por dos agentes del Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen), el Estado mexicano encabezó un acto de reconocimiento de responsabilidad internacional y pidió una disculpa a sus familiares.
El 26 de septiembre de 1996, el profesor salió de las oficinas del CG500ARI que se ubicaban en la avenida Nicolás Catalán en Chilpancingo y se dirigió en su automóvil hacia su hogar en la colonia PRD de la capital; en el trayecto habría sido interceptado y desaparecido por los agentes del Cisen, Rafael Copado Banderas y Roberto Vázquez Villanueva, según se desprende de las investigaciones de esa desaparición forzada.
Su esposa, Norma Lorena Valdez Santos acudió a interponer una denuncia en 1996 ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y en agosto del año pasado las autoridades del Estado mexicano firmaron un acuerdo con la familia del profesor desaparecido.
En el acuerdo se establece la aceptación de la responsabilidad del Estado en la desaparición del profesor y una disculpa pública, la cual se realizó en un acto este viernes en las instalaciones de la Comisión de Derechos Humanos de la Ciudad de México.
A nombre del Estado mexicano, el subsecretario de Gobernación en materia de Derechos Humanos, Arturo Medina Padilla, reconoció su responsabilidad internacional por las violaciones a derechos humanos cometidas en perjuicio de Gregorio Alvarado y ofreció una disculpa pública a su familia y a la sociedad, en cumplimiento de las medidas de reparación derivadas del caso ante el Sistema Interamericano de Derechos Humanos.
Medina Padilla aseveró que el Estado mexicano “no solo fallamos al no proteger su integridad, con el propósito de prevenir los hechos, sino también en no reaccionar de forma inmediata para dar con su localización y sancionar a las personas responsables” y reconoció la labor magisterial y de defensa de los derechos humanos del profesor, Gregorio Alfonso Alvarado López.
El director del Centro de Derechos Humanos de la Montaña “Tlachinollan”, Abel Barrera Hernández indicó que la desaparición del profesor se enmarcó en “una política de terror, donde Guerrero fue el epicentro de la contrainsurgencia, siendo el Ejército el principal responsable de las graves violaciones de derechos humanos que se consumaron en ese período”.
La esposa de Gregorio, Norma Lorena hizo un llamado a investigar y juzgar a las personas responsables de su desaparición y demandó que la desaparición forzada “deje de lacerar a las familias mexicanas; Gregorio sigue siendo referente de las luchas más sensibles que enfrentan nuestros pueblos, su trabajo, su ejemplo sigue vigente, por él y por todos los desaparecidos: ni perdón, ni olvido”.
El Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (Cejil) señaló que la desaparición forzada de Gregorio “no es un caso aislado, México enfrenta hoy una crisis humanitaria de proporciones alarmantes: más de 133 mil personas figuran en el Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas, y las cifras no dejan de crecer”.
“Gregorio sigue desaparecido, mientras esto siga así, su memoria es una exigencia viva de justicia. Hoy, en este día del Maestro, le rendimos homenaje con la certeza de que su lucha continúa, en los pasos de sus hijos, en cada escuela comunitaria que lleva su nombre, y en todos los que seguimos comprometidos con que la desaparición forzada no tenga cabida en ningún rincón de este país”, añadieron.