Internet, peligro y oportunidad para las personas con discapacidad intelectual: «Hay que advertirles de los riesgos»

El 7 de febrero es el Safer Internet Day o el Día Mundial de Internet Segura

Fundación Bertín Osborne lanza un taller de sexualidad para familias de personas con discapacidad

Nota: 20Minutos

Las nuevas tecnologías de la información e Internet con cada vez más accesibles para las personas con discapacidad intelectual. Esto se debe a la facilidad con la que se manejan los dispositivos electrónicos -táctiles, por voz…- y a que cada vez hay más opciones: ordenadores, portátiles, tablets, móviles… 

Esto es, sin duda, una buena noticia, pues favorece una mayor integración de este colectivo en varios ámbitos, pero también supone un mayor riesgo, pues se trata de una población considerada especialmente vulnerable, «no podemos decirles que todo es negativo, porque hoy día Internet y las redes sociales son la mejor herramienta para la búsqueda de empleo y muy buena para socializar, pero tenemos que advertirles tanto de los riesgos como de las oportunidades», asegura Pablo García, nuestro director de Comunicación y marketing de Fundación Adecco.

Esta vulnerabilidad, unida a la falta de formación en ciberseguridad para las personas con discapacidad intelectual, provoca una gran preocupación entre el entorno de estas personas. De hecho, según el estudio Internet y discapacidad intelectual: riesgos y preocupaciones desde la perspectiva de las familias y de los profesionales, llevado a cabo por la Universidad de Alicante, el 96% de los profesionales y familiares considera Internet poco o nada seguro para las personas con discapacidad intelectual.

Mismos peligros, pero más intensificados y prolongados

Las preocupaciones del entorno de las personas con discapacidad son las mismas que en otras poblaciones vulnerables, como los adolescentes: que se use su información personal de forma inapropiada, que se les pida información o fotos con finalidades ilícitas, el bullying -que les digan cosas desagradables o los insulten por su condición, sea bloqueado en un grupo o actividad…-, que les estafen y que se aprovechen de ellos sexualmente, «en las charlas que mantenemos con ellos hemos localizado hasta 13 peligros: Víctimas de fake news, adicciones, ansiedad y depresión, groomingsexting, sextorsión, retos virales, cyberbullying, exceso de gastos y costes, phishing, hacking, identidad robada y estafas», cuenta Pablo García.

En la población general, los vulnerables son sobre todo los adolescentes, pero en personas con discapacidad intelectual esa vulnerabilidad puede prolongarse durante toda la edad adulta

No se trata, por tanto, de peligros similares a los de otras poblaciones, con la diferencia de que las personas con discapacidad son todavía más vulnerables y de que esa vulnerabilidad se prolonga mucho más en el tiempo, «son mucho más inocentes debido a sus problemas cognitivos y sus dificultades en la habilidades sociales, lo que muchas veces les impide detectar y ser conscientes de determinadas actitudes en redes sociales que les pueden acarrear riesgos, algunos importantes. Esto le lleva muchas veces a tomar decisiones erróneas. Hay personas con discapacidad intelectual con las que se ha hecho mucho esto y están bien preparados para enfrentarse a este tipo de riesgos, pero no es lo habitual y se ven expuestos a un mayor riesgo en general», alerta García.

Además, se trata de un peligro que, de no atajarse con formación, puede acompañarlos toda la vida, «en la población general, los vulnerables son sobre todo los adolescentes, pero en personas con discapacidad intelectual puede prolongarse durante toda la edad adulta si no se les advierte. En nuestra entidad, nos encontramos con adultos de 25 o 35 años a los que nunca les han hablado de estos temas», cuenta.

Si les metemos en una burbuja, cuando salen a este mundo son más vulnerables porque no tienen ni los conocimientos ni las herramientas para evitar los peligros

Es precisamente a esa sobreprotección a la que Sara G. Antúnez, Abogada penalista experta en Delitos en la Red, achaca gran parte de la vulnerabilidad de las personas con discapacidad en Internet, «además de que son más confiados, muchos padres piensan que por no dejar a sus hijos -ya sean menores o con discapacidad- usar el móvil o el ordenador, les está protegiendo, pero es justamente lo contrario», advierte, «si les metemos en una burbuja, cuando salen a este mundo son más vulnerables porque no tienen ni los conocimientos ni las herramientas para evitar los peligros. Y es curioso, porque es precisamente entre las personas con discapacidad entre las que más casos de ciberacoso hay», advierte.

Una formación sin tabús

No infantilizarles ni sobreprotegerles y hablarles de los peligros que esconde la red sin tapujos es la única forma de prevenir que caigan en comportamientos de riesgo, «cualquier persona, con o sin discapacidad, tiene que saber cuáles son los peligros a los que se puede enfrentar en la red, no podemos meterlos en una burbuja. Y para ello, hay que normalizar Internet y las redes sociales, porque ellos, como nosotros, tienen derecho a usarlas», aconseja Sara.

Y hablarles de peligros implica, necesariamente, hablarles de tema delicados, «tanto a ellos como a su entorno les sigue dando vergüenza hablar de ciertos temas, pero es necesario hacerlo con naturalidad, y siempre adaptando los temas a su etapa de desarrollo y adaptando el lenguaje». Así, por ejemplo, en cuento entran en la adolescencia se le debería hablar de sexo y comportamientos como el sexting y la sextorsión, «sobre todo en herramientas como WhatsApp, en los juegos online… en entornos donde pueden interactuar con personas que no conocen. Siempre hay que advertirles de que no compartan ningún tipo de información o imagen sexual -ni siquiera con su pareja-, ni datos personales de ubicación… y les decimos que existen conductas peligrosas como el grooming (personas que se hacen pasar por gente de menos edad para interactuar…)», cuenta Pablo García.

Tanto a ellos como a su entorno les sigue dando vergüenza hablar de ciertos temas, pero es necesario hacerlo con naturalidad

También podemos, como aconseja Sara G. Antúnez, darles los dispositivos, pero configurándolos de manera segura, «la gente o no se los da, o se los da con todo, y hay más opciones. Mientras tanto, les vamos formando en los riesgos y en la manera segura de usarlos, pero hay que enseñarles cómo es el mundo real, tanto el online como el offline».

Según maduran, hay que ir hablándoles también de que existen las fake news y de lo que les puede ocurrir cuando buscan trabajo, «nos encontramos muchas veces con que, por ejemplo, comparten cosas en redes sociales que les pueden perjudicar a nivel laboral si están buscado empleo, pero también les advertimos de los riesgos asociados, como las estafas que existen en este ámbito. En ese sentido son muy vulnerables porque es un colectivo que está deseando encontrar un empleo. Para evitarlo, hay que ayudarles a distinguir las ofertas de trabajo que pueden ser fraudulentas», reconoce.

Adicciones y salud mental

Al igual que los adolescentes, las personas con discapacidad intelectual son muy propensas a sufrir problemas de salud mental asociados al uso de redes sociales, «por un lado, pueden ser más propensos a tener conductas adictivas, y por otro, a padecer bullying«. Por estos motivos, según comenta Pablo García, observamos que cada vez hay más personas con discapacidad intelectual con problemas de ansiedad y depresión, «las personas con discapacidad intelectual son el foco de muchas conductas de acoso en redes, cuando, por ejemplo, se les graba y se difunde el contenido, por eso siempre les decimos que nunca se dejen grabar un vídeo. También les invitamos a que no estén pendientes de los likes y que no pasen mucho tiempo en Internet en las redes, si siquiera para buscar trabajo, que tiene que priorizar las relaciones personales y la formación».

«Tendemos a reírnos del débil y el diferente, añade Sara, y por eso las personas con discapacidad son un blanco fácil. Yo no creo que todo el mundo lo haga por maldad, pero hay que formar para que no pase, por un lado, y otro otro, advertir a las personas con discapacidad de que eso les puede pasar».

Si pasa mucho tiempo en las redes, se aísla, le cuesta interactuar o cambia de comportamiento, podemos pensar que puede haber un problema de adicción o de ciberacoso

En cuanto a los signos de alerta de que puede estar existiendo un problema, hay que estar atentos especialmente al aislamiento y a los cambios de conducta bruscos, «si vemos que pasa mucho tiempo en las redes, se aísla, le cuesta interactuar, de repente no quiere ir al colegio o a lugares donde va habitualmente, podemos pensar que puede haber un problema, o de adicciones o de ciberacoso». A la mínima sospecha, habría que hablar con ellos y ponernos en manos de profesionales.

Para terminar, desde Fundación Adecco comparten los consejos que dan en sus formaciones a las personas con discapacidad para protegerlas de los peligros de la red en un lenguaje claro y sencillo:

• Márcate un tiempo de dedicación a redes sociales.

• Acepta solo solicitudes en redes de personas conocidas.

• No compartas información personal de otra persona sin su consentimiento.

• Cierra tu sesión en ordenadores compartidos.

• Elige contraseñas seguras.

 No compartas las contraseñas.

• Sé crítico con la información.

• Márcate horarios para desconectar.

• Evita mencionar dónde te encuentras o tus rutinas.

• No compartas datos personales.

•No compartas fotos comprometidas o inapropiadas en tus redes.

•La vida es maravillosa, no te la juegues por un reto peligroso.

• No compartas nunca fotos íntimas con nadie. 

• No difundas rumores o noticias sin contrastarlas.

• No publiques nada que pueda perjudicar a otras personas.

Denuncia si te sientes amenazado.

Síguenos en redes sociales:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Facebook
Twitter
Instagram