Necesitamos políticas públicas que garanticen los derechos de las mujeres con discapacidad: activista

Nota: Milenio

A sus 20 años, Jen Mulini quedó parapléjica en medio de una comunidad rural de Hidalgo donde la accesibilidad era algo de la cual no se hablaba, ante esto, decidió irse a vivir a la Ciudad de México donde encontró no solo una pasión por la fotografía y el periodismo, sino también una necesidad de visibilizar a las mujeres que como ella, viven con alguna discapacidad.

En entrevista para MILENIO contó que enfrentarse a vivir con una discapacidad ya siendo mayor la hizo darse cuenta de la grave vulnerabilidad en la que se encuentran las mujeres como ella, esto ante la falta de políticas públicas que garanticen sus derechos.

Para ella, una de las experiencias que más la han marcado fue en su primera marcha feminista, donde iba junto con otra compañera que también tenía una discapacidad y mientras buscaban pasar otra mujer gritó «dejen pasar a la silla de ruedas», en ese momento se sintió invisibilizada al ser considerada solo por su medio de movilidad y no por ser mujer. En ese momento decidió que esa sería la última vez que las vieran así.

En México al menos 11 millones de mujeres viven con alguna discapacidad ya sea motriz, visual, auditiva, psicosocial, intelectual, invisible o múltiple; muchas de ellas buscan ser reconocidas ante la sociedad al igual que todas las mujeres que viven sin alguna discapacidad.

Por lo cual más allá de la accesibilidad y la inclusión en distintos espacios, que también es importante para garantizar una vida digna para ellas, Jen habla sobre la necesidad de que se generen protocolos de atención, para garantizar su acceso a la justicia.

Mulini explicó que lamentablemente muchas de estas mujeres son abusadas por quiénes deberían cuidarlas, se ejerce violencia económica en su contra bajo el argumento de que están a cargo de ellas, y además en algunos casos debido a su discapacidad, quiénes son víctimas de violencia familiar o en el noviazgo no pueden ni siquiera salir a la calle para hacer una denuncia.

Ante estas situaciones, una de las organizaciones que se ha dedicado a dar voz a su causa desde hace seis años es el movimiento de mexicanas con discapacidad que tiene como objetivo visibilizar la falta de acciones para las mujeres, pero además unirse para que su voz sea más fuerte ya que aseguran que son «las hermanas olvidadas del feminismo».

Para aquellas que viven con alguna discapacidad es igual de indispensable poder acceder a sus derechos sexuales y reproductivos, entre ellos la maternidad deseada; ser atendidas con dignidad y perspectiva de género cuando son víctimas de algún tipo de violencia, pero sobre todo ser reconocidas como iguales ante otras mujeres.

«Es necesario que no solo la sociedad en general, sepa que somos mujeres, sino que también las morras que avanzan a nuestro lado, sepan que también somos mujeres, que también nuestros derechos se vulneran, se violentan y que es necesario una sororidad para todas», precisó Jen.

Este 8 de marzo vestidas de morado y verde fosforescente (color distintivo del movimiento de personas con discapacidad), buscan tomar nuevamente las calles para recordar que existen y que está también es su lucha.

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